

Vine, la app pionera entre las redes sociales que popularizo los vídeos cortos. Fue una plataforma que permitía a sus usuarios compartir videos en bucle con una duración de 6 segundos y que más adelante dicha duración aumentaría a 120 segundos. Esta característica permitió a los usuarios ser creativos, dando como resultado un contenido auténtico, espontáneo y a la vez humorístico. Además de su contenido, la función de repetición de Vine le dio un toque extra de espontaneidad.
Fue fundada en Nueva York en 2012 por Dom Hofmann, Rus Yusupov y Colin Kroll que en un principio su idea era crear una herramienta para editar fácilmente videoclips que permitía grabar una cantidad limitada de videos llevando a los creadores a probar con diferentes límites de tiempo. Otro dato importante es la reproducción en bucle y su sencilla interfaz. Más adelante, para el verano de 2012 Twitter muestra interés en la aplicación y tras una negociación con los fundadores compra Vine por 30 millones de dólares. Para enero de 2013 la aplicación solo se encontraba disponible para iPhone y iPad, posteriormente en el mes de junio fue lanzado para Android encabezando las listas de las tiendas de apps acumulando 40 millones de usuarios registrados a finales de 2013. Tenia la función de seguir a creadores de videos así mismo como compartir o “revinear” dichos videos, acompañados de un contador que mostraba cuantas veces se reproducía un video. Los canales fueron apartados en los cuales el usuario podría descubrir contenido de diferentes temáticas para que en 2014 esta función fuera aplicable para añadirse en la pestaña de inicio. En ese mismo año Instagram, añadió la función de subir videos por lo cual fue la principal competencia de Vine.
Esta red como cualquier otra fue usada para anunciar y promocionar trabajo artístico independiente como de celebridades, así como medio periodístico en donde las personas compartían información; desde el presidente de ese entonces Barack Obama dando un aviso presidencial hasta personas que hablaban del atentado con bombas del maratón de Boston, Massachusetts en 2013.
Con el paso del tiempo vine siguió añadiendo funciones a su aplicación para así poder marcar una diferencia con Instagram y la demás competencia, derivando en más problemas como la salida de Hoffman, un fundador de la app, la trasladación de vine a las oficinas de twitter y la perdida de dinero por acuerdos de marketing con celebridades entre otras. Para el año 2016 el costo para mantener vine era altísimo y twitter seguía perdiendo dinero, por lo que en octubre se anunció el cierre de vine, específicamente la aplicación móvil a comparación de la página web, que solo existe para albergar los videos y perfiles antes de su cierre
Fuentes:
https://www.ebsco.com/research-starters/communication-and-mass-media/vine-service
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